LA FALSA NOTICIA DE LA MUERTE DEL PADRE DE LEO MESSI CONMOVIO AL MUNDO Y DESATO MILES DE CRITICAS
Anunciaron
en un streaming la muerte del padre de Leo Messi. Una falsa noticia dicha con
fingida inocencia. La exigencia de correr los límites en el streaming y los
códigos de la época. La familia tuvo que emitir un comunicado con la desmentida.
Clarin
Lo
que vino después, con las disculpas, más que exculparla terminó de
definirla: "Yo estaba al aire. No tengo ni el teléfono ni la compu, no
tenía idea de lo que estaba pasando. Desde la producción me dijeron ‘está
pasando esto’. Yo lo repliqué y en el momento me dicen: ‘ay, pará, pará,
que no está chequeado’. Estoy temblando", pretendió justificarse.
Justamente ella, con tanta vocación de levantar el dedo acusador, tan dada
a ofrecer clases de ética y moral, siempre víctima autodeclarada de los demás.
Difícil
evitar cierto sentimiento de vergüenza ajena. Una pena incómoda frente al
cinismo desnudo. Pero mejor llegar hasta aquí. Ya sabrá ella si puede
apagar sus propias voces.
No
fue casualidad que haya pasado en el canal de streaming Luzu. Tampoco que
Peña trabaje allí. Seguramente la convocaron por ésto y para ésto: el golpe
declarativo, la opinión todo el tiempo y sobre todos los temas, la anécdota
sexual con potencial de viralidad.
¿Acaso
no es el gran activo del presente? ¿Ser viral? ¿Sumar seguidores, gozar el
estremecimiento del like?
Es
injusto, cómo no, pensar que fue lo único. Tuvieron, tienen, una
sensibilidad que conectó con millones de jóvenes, un bienvenido humor
autorreferencial y conversaciones con genuino valor.
No
hay inocentes, sin embargo. No lo son las figuras públicas, entre ellas los
futbolistas, que para escapar de las preguntas incómodas se refugian en la
complicidad de los amigos con micrófono. Un ejercicio de crecimiento y madurez
mutuo se perdió en esa elección.
El
periodismo, o al menos cierto periodismo, agoniza; y los medios sufren la peor
crisis de su historia. Y seamos francos, no parece la precisión informativa el
camino de la salvación. Un contrato se adivina roto para siempre, al menos con
las audiencias masivas: el de la búsqueda compartida de cierto rigor y calidad. En
el mundo la mayoría ya eligió el scroll infinito, los reels virales, las fakes
con IA, los 280 caracteres y los 3 segundos de atención en TikTok.
Que
nadie espere certezas tranquilizadoras para el final. La moneda está en el aire
y la respuesta en nosotros: medios, plataformas, periodistas, influencers y
audiencias. Como medios, ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar? Como
lectores, oyentes y usuarios, ¿hasta dónde estamos dispuestos a tolerar?
Les
agradezco su enorme apoyo además de
seguir recibiendo palabras de aliento y para todos aquellos estimados
seguidores, que quieran conectarse conmigo, les paso las direcciones en donde
pueden ubicarme:
Mi
dirección en X: @valentinsegk
Instagram
@valentelmo47
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