COMO
ES FOREING TONGUES, LO NUEVO DE LOS ROLLING STONES. UN ALBUM QUE PARECE HABER ENCONTRADO LA FUENTE DE LA JUVENTUD
Mick
Jagger, Keith Richards y Ron Wood no viven de recuerdos, aunque saben usar los
trucos que ellos mismos inventaron.
Aquí,
se los nota vigorosos y con la frescura de las primeras tomas en muchas de las
canciones del disco.
Paul
McCartney, Robert Smith (de The Cure) y Chad Smith (de Red Hot Chili Peppers)
están entre los músicos invitados.
Clarin
“El
tiempo no espera a nadie” fue una gran canción de The Rolling Stones publicada
en 1974 en el álbum It’s Only Rock’n Roll. A más de medio siglo, esa frase
resuena con fuerza y el reloj biológico se acelera para Mick Jagger, a
punto de cumplir 83; Keith Richards, que va por los 82; y el joven Ron
Wood, que hace poco sopló las velitas de sus 79 años. Es por eso que el
nuevo álbum de los Rolling Stones, Foreign Tongues, se realizó en
apenas un mes y saldrá publicado el 10 de julio en todo el mundo. A menos de
tres años de la publicación del anterior, Hackney Diamonds. Cada segundo
cuenta cuando se ha cruzado el umbral de los 80.
Los
Stones ya no tienen nada que demostrar y sin embargo se los oye vigorosos
en Foreign Tongues, ya desde la apertura bombástica con el shuffle Rough
and Twisted, sacando músculo gracias a los anabólicos de Andrew
Watt, el joven productor de 35 años que encontró la clave para que las
estrellas veteranas suenen contemporáneas sin perder su esencia por el camino.
Si
no, que lo diga Paul McCartney, que tiene a todo el mundo encandilado con
su flamante The Boys of Dungeon Lane, también producido por Watt.
Rough
And Twisted y In The Stars, ya se conocen; para el resto falta.
Pero se puede adelantar que, a primera escucha, The Rolling
Stones parecen haber encontrado la pócima de la juventud y repiten, sino
mejoran, la hazaña de Hackney Diamonds: un disco a la altura de su leyenda. No
viven del álbum de recuerdos, aunque utilicen algunos trucos que ellos mismos
inventaron.
Por
ejemplo, este nuevo trabajo tiene algo de la mugre que envolvía a Exile On
Main St., una de sus obras cumbres, de 1972. Solo que cuando el oyente se
acostumbra a la polvareda, surge el sonido cristalino de Jealous Lover,
bendecido por los teclados de Steve Winwood, otro legendario de los '60,
que ayuda a que encuentren el tono soul y Jagger vuelva a ofrecer sus
incomparables labios en un falsete delicioso.
De
alguna manera, Andrew Watt se las arregló para utilizar los estudios
Metropolis de Londres como un instrumento, del mismo modo en que más de medio
siglo atrás, Jimmy Miller, apadrinado por Keith Richards, alcanzó a capturar la
atmósfera de los sótanos de Villa Nellcôte, en el sur de Francia, cuando la
banda buscaba escapar de los abusivos impuestos de Gran Bretaña.
Metropolis
fue inaugurado como estudio en 1989, pero su estructura edilicia data de lo que
era una central eléctrica de tranvías inaugurada en 1901: tiene balcones,
ambientes, pasillos y recovecos donde el eco prospera naturalmente.
Astutamente, Watt ubicó a los músicos en lugares estratégicos, dispersos pero
sin aislarse, y los hizo tocar juntos: el valor de la primera toma con su
frescura natural es el secreto de Foreign Tongues y sus 14 canciones.
Alcanza
el estatus de milagro que los Stones hayan logrado que Robert Smith de The
Cure ponga su brumosa guitarra al servicio de un rock and roll como
Divine Intervention, que tiene aires de Shattered, una de las canciones
más festejadas de Some Girls, el disco que resucitó a los Rolling en 1978.
Hay
que afinar el oído para percibir que el bajo de Paul McCartney marca el pulso
de Covered in you, más medido que de costumbre, en un tema con una fuerte
melodía pero que no baja el tranco de impulsividad e intensidad que transmite
el álbum.
Les
agradezco su enorme apoyo además de seguir recibiendo palabras de aliento y para todos aquellos estimados
seguidores, que quieran conectarse conmigo, les paso las direcciones en donde
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