LLEGA
LA SEGUNDA TEMPORADA EN NETFLIX DE LA SERIE SOBRE LA REINA MAXIMA DE LOS PAISES BAJOS
Delfina
Chaves vuelve a ponerse en la piel de Máxima Zorreguieta. Y dice que aún no la
conoció, lo que la ayudó para hacer su papel. Pero que ahora las cosas
cambiaron.
Clarín
estuvo en Amsterdam, en la filmación de la serie, y accedió a los secretos de
la grabación.
Clarin
Sin
embargo, a Delfina no le cuesta sentir lo que la reina argentina vivió al
escuchar a Piazzolla durante la ceremonia nupcial a la que su padre no
estuvo invitado por sus vínculos con la dictadura en el pasado.
Un
truco sobre la empatía
“Los
actores trabajamos la empatía y es muy fácil empatizar con el extrañar a un ser
querido”, afirma Chaves.
“Yo
escucho un tango, me hace acordar a mi abuelo y lloro”, admite ella, que nació
en Lobos, provincia de Buenos Aires, en febrero del ‘96.
Y
sobre la escena de la lágrima, se pone en el lugar de Máxima: “Te estás casando
lejos y tu casamiento lo está viendo todo el mundo. Es el momento más
importante de tu vida y, de repente, tu papá no puede estar por el motivo que
sea”.
Delfina
lleva más de tres años y dos temporadas poniéndole el cuerpo a una Máxima
que nunca intentó ser copia fiel de la verdadera.
“Suelo
ser insegura o todo el tiempo me estoy planteando cómo hago las cosas, pero la
libertad creativa que tenemos en set me ahorró un montón de presión -cuenta la
actriz-. Nunca se preocuparon por decirme: ‘Bueno, pero ella es más así o es
más asá’. Se tomaron muchas libertades y la consigna fue: ‘Creemos nuestra
propia Máxima’.”
Lo
interesante de la serie es que muestra todas las cosas que no sabemos cómo
fueron, porque se hicieron a puertas cerradas -subraya Delfina-. Como las horas
de la noche antes de la boda o todas las pequeñas cosas que se dijeron cuando
estaban muy emocionados y que la cámara no pudo mostrar. No se trata de volver
sobre lo que ya está en YouTube, sino de apuntar a las cosas que la gente no
vio. ¿Por qué querrían verme a mí (haciendo de Máxima) si ella está ahí en
Internet?”
¿Un
final feliz?
Rachel
van Bommel, productora de la serie, directora ejecutiva y fundadora de
Millstreet Films, una empresa audiovisual que se centra en narrativas
contemporáneas protagonizadas por mujeres, aclara: “Normalmente, las historias
de princesas terminan con la boda y todo sale bien. En nuestra temporada,
Máxima descubre que ése no es su caso. Se casan y ella piensa: ‘Ahora tengo el
camino libre para convertirme en reina’. Pero muy pronto descubre que aún tiene
que soportar algunos golpes. Debe aprender a ser humilde y ganarse el
respeto necesario para convertirse en reina”.
Esta
segunda temporada explora la pérdida de autonomía para alguien que fue criado
con independencia y se formó en libertad, la obligación de dar herederos al
trono y la renuncia a una identidad anterior, la argentina, para abrazar una
nueva ciudadanía.
“Ahora
será la reina Beatriz (quien abdicó en favor de su hijo, Guillermo Alejandro,
en 2013) la antagonista de Máxima. Beatriz fue la reina que luchó y realmente
reconstruyó la Casa Real de Países Bajos. Hay muchas regulaciones y
restricciones en torno a la familia real y Máxima no podrá elegir lo que
quiere”, anticipa la productora.
Habrá
un viaje iniciático para esta nueva integrante de la Corona en el que recorrerá
todas las provincias de su país: “Veremos a Máxima comiendo arenque y viendo
cómo se hace el queso -espoilea-. Y en esta temporada podremos conocer a los
demás miembros de la realeza”.
Van
Bommel recuerda lo bien que les fue con la primera temporada de la serie. “La
primera parte, donde contamos la historia del encuentro entre los dos hasta que
se comprometieron, tuvo muy buena acogida en Países Bajos. Hubo muy buenas
críticas, excepto por la incomodidad que generaban las escenas de sexo”,
reconoce la productora.
La
serie, que ya se vendió en unos 70 países, fue filmada, entre otros destinos,
en la Argentina, en Países Bajos, en España, en los Estados Unidos y en
Austria, todos escenarios que Máxima y Guillermo Alejandro compartieron.
Amor
real y de ficción
La
promoción de la primera temporada estuvo almibarada por el romance real
que surgió entre los protagonistas, Delfina Chaves y Martijn Lakemeier, el
actor neerlandés quien interpreta al rey Guillermo Alejandro. Sin embargo la
pareja anunció su ruptura en agosto del año pasado.
El
silencio de una reina
La
primera temporada de la serie está basada en el libro Máxima Zorreguieta,
Madre Patria, publicado en 2022. Su autora es Marcia Luyten, una
periodista neerlandesa que no recibió objeciones de la Casa Real cuando se
sentó a escribir sobre Máxima.
“Las
personas que están dispuestas a ser entrevistadas son muy cuidadosas. Le
guardan lealtad, comprensiblemente”, aclara Luyten en el prólogo.
“El
libro nos ayudó mucho, al principio, porque trataba sobre la historia de la
Argentina y su familia. Eso nos fue muy útil -dice la productora de la serie,
Van Bommel-. Para la segunda temporada, Máxima se mudó a Países Bajos, así que
nos resultó más fácil investigar.”
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