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EL FUTBOL (Y SCALONI) NO DEJAN DE SORPRENDER

 

QUE DIFICIL ES ENTENDER

Ya es conocido que todo lo ocurre en nuestro país es impredecible, inexplicable que cuesta enormemente comprender y que continuamente nos vamos superando con los hechos que se van produciendo sin solución de continuidad.


Aunque parezca mentira, en esta ocasión no me refiero a la política, sino a la pasión máxima que tenemos los argentinos, que es el futbol, el cual esta vez trajo  algo impensado y que seguramente a ninguno se le paso por la cabeza que podría ocurrir.

El martes se produjo una de las victorias más importantes, en la historia de Argentina en este deporte, ganar en el Maracaná, es algo que muy pocos han logrado, primero porque Brasil nunca había perdido por las eliminatorias, además fue la segunda victoria consecutiva de nuestra selección en tierras del norte, primera vez que el scratch pierde tres partidos seguidos en este tipo de competencias, agregado que luego de perder con Uruguay, la selección se sobrepuso y obtuvo un triunfo absolutamente necesario para seguir manteniendo su mística victoriosa.  

Luego de terminado el partido, el equipo saltando y festejando en medio del campo, demostrando la enorme alegría del conjunto de jugadores, además de eludir un clima lógicamente hostil, con agresiones desmedidas hacia los hinchas que hiciera que el clima fuera caldeado, lo que hizo que a todas luces se saboreara mucho el logro obtenido.

Hasta aquí, todo tranquilo, con la conferencia de rutina de Scaloni, hablando del partido, los cambios, del hostigamiento a los hinchas, como habitualmente se maneja en un ambiente mesurado, del que siempre hizo gala el técnico, hasta que…..sin que nadie lo imaginara, ni se le preguntara, manifestó que quería  repensar su futuro con frases muy ambiguas (al que le interese el detalle, esta profusamente explicitado por todos los medios), esto por supuesto cambio el eje de una extraordinaria victoria, todos los portales la dejaron de lado o los programas deportivos, en lugar de hablar del juego, la lesión de Messi, los cambios o lo referido a la táctica, se encargaron de filosofar sobre la eventual salida del técnico, que si son problemas con Tapia, la AFA o cualquier cosa que se les ocurriera, pero sin nada que hasta el momento se pueda afirmar.

El colofón de esto, es que esta extraordinaria victoria, paso a un segundo plano, por esta declaración que bien pudo haberse hecho fuera de los festejos y dejar que el público la disfrute como se merece, además una persona tan seria como  Scaloni, que se ganó la admiración de todos por los logros conseguidos  y siempre medido en sus conceptos, necesitaba exponer este tema a la opinión pública, antes que a los dirigentes o jugadores, que quedaron completamente anonadados al enterarse de sus dichos.

El tiempo dirá, hasta donde sigue este entredicho, aunque ya se corren rumores que podría dirigir al Real Madrid, pero la realidad es que estos festejos no podrán volverse a repetir.

Que difíciles somos los argentinos, ya que cuando podemos celebrar cosas que nos sacan de tanta tristeza, por algún motivo u otro nos dedicamos a sabotear lo legítimamente obtenido.

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